Si el jugador termina haciendo las maletas, los de Chamartín se toparán con un serio problema. El croata ha jugado un papel decisivo en el cuadro blanco durante los últimos años y en el club se tiene la certeza de que en el actual mercado no hay ahora mismo disponible ningún futbolista que pueda desarrollar una labor similar.

Por eso, a día de hoy, si el de Zadar cambia de aires, la solución pasaría fomentar el crecimiento de dos jugadores de la actual plantilla a los que sí se considera capacitados para, con un lógico periodo de adaptación, heredar el rol de Modric: el también croata Mateo Kovacic y el español Dani Ceballos.

Precisamente por eso, la entidad ha mostrado hasta ahora una postura tan inflexible con el deseo de Kovacic de abandonar el club. Y es que, desde antes incluso de que explotase esta especulación en torno a Modric, los dirigentes ya tenían claro que el ex del Inter de Milán podía ser un buen relevo para su compatriota.

En el caso de Ceballos es el nuevo técnico de la entidad, Julen Lopetegui, quien desea potenciar su desarrollo. De hecho, nada más aterrizar en el combinado de Concha Espinaya solicitó al club que no escuchase ningún tipo de oferta por el medio andaluz.