Editorial

¡Vergüenza municipal!: La ciudad del futuro está lejos

PCRONICA LOGOlazaMayor:

La muerte de cerca de tres decenas de personas, a consecuencia de un deslave en el basurero de la zona 3, alcanza el calificativo de tragedia. Sin embargo, nunca hubo un mea culpa de las autoridades municipales. Ni siquiera fluyó la información oficial suficiente relacionada al hecho.

El alcalde Álvaro Arzú, al frente de la comuna capitalina por más de 17 años, ha prometido en las últimas dos campañas electorales convertir a Guatemala en la ciudad del futuro. Un sueño lindo, que cualquier vecino quisiera que fuera realidad lo más pronto posible, porque son muchos los problemas municipales que se atienden solamente de manera parcial y se aceleran —eventualmente— cada cuatro años cuando se aproxima un nuevo proceso electoral.

La tragedia ocurrida a finales de abril en el basurero —llamado relleno sanitario— ha dejado al desnudo parte de lo que ha sucedido con la administración de Arzú durante cerca de dos décadas: se hacen obras, sí; se avanza, sí; empero no al ritmo adecuado ni en la medida de las necesidades de una metrópoli que enfrenta grandes desafíos de mediano y largo plazo. No hay evidencias de una planificación integral de largo plazo.

El caso del basurero puede calificarse de patético. No es la primera vez que ocurre una tragedia similar. En 2008 fueron cuatro las víctimas mortales en un deslave similar. Antes de eso, estudios de cooperación internacional habían advertido que no se debía continuar con ese sistema de manejo de los desechos sólidos en la ciudad capital. Pero la Municipalidad y el alcalde Arzú, como suele suceder, no tomaron en cuenta ni la advertencia ni la lección de aquella primera desgracia.

En los últimos años se han producido también varios incendios en el basurero —con la consiguiente contaminación— y es evidente que estamos ante un problema de gran envergadura sin la existencia de proyectos para pensar que pronto habrá un tratamiento futurista de los desechos. La problemática es gigantesca, como lo son también el transporte urbano, el tráfico vehicular y la distribución de agua. En cada uno de ellos, al igual que con la basura, se observan acciones permanentes pero insuficientes y sin que haya soluciones integrales.

Si todo esto estuviera sucediendo en una administración con poco tiempo de gestión, no sería sorprendente. Pero se trata de una tragedia que pudo preverse y evitar, si el problema de la basura se hubiera tratado de manera planificada y adecuada. Las desgracias y accidentes pueden ocurrir; no obstante, si se repiten, hay que pensar en calificativos como falta de previsión, negligencia, o inexistencia de medidas de seguridad adecuadas.

La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), que tampoco ha dicho demasiado en torno a la tragedia vivida, debería prevenir sobre este tipo de situaciones. No hay que olvidar que el país está lleno de basureros como este, presentados como rellenos sanitarios, auténticos tiraderos o vertederos de desechos sólidos sin control alguno, los cuales; además, provocan un fuerte impacto ambiental para comunidades y vecinos.

Ese silencio cómplice de la Municipalidad y Conred no ayuda de cara a buscar una solución y evitar que la tragedia se repita.

Este es el momento en el cual; además, debieran escucharse las voces del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN), y de la Comisión Nacional para el Manejo de Desechos Sólidos (CONADES), que de alguna manera deben tener injerencia en este tipo de situaciones. Pero tampoco se han pronunciado.

Los vecinos de Guatemala tienen el derecho de conocer a fondo sobre esta tragedia y no solamente conocer las causas, sino que también lo que se hará en el futuro para evitar que se repita algo así, y qué se piensa hacer para evitar todo el daño ambiental y otros problemas que se derivan del mal manejo de los desechos sólidos.

Es lindo soñar, mas no es justo que las promesas se vuelvan engaño. Si el alcalde Arzú quiere estar al frente de la ciudad del futuro, debe poner los pies sobre la tierra y trabajar en la solución de esos gigantescos problemas que se han venido postergando a lo largo de casi dos décadas, las décadas perdidas.

Comentarios

comentarios

Mas en Editorial

CRONICA LOGO

Editorial: Los peligros de la reforma constitucional

1340662227_inmigrantes__guatemaltecos

Trump confirma tormenta para migrantes y Guatemala

CRONICA LOGO

Problema no atendido, problema que rebalsa

Dolares final

Editorial: Dólar a la baja genera incertidumbre

elecciones-estados-unidos

Elecciones en Estados Unidos, ¿Importantes para nosotros?

CRONICA LOGO

La insoluble crisis nacional de salud    

CRONICA LOGO

Editorial: ¿Veremos algún día una nueva política en el país?

CRONICA LOGO

Norma Cruz, luchadora en contra de la impunidad

CRONICA LOGO

Editorial: El Congreso tampoco aprende lecciones

CRONICA LOGO

Editorial: Impuestos, malos mensajes

CRONICA LOGO

Editorial: Las lecciones deben aprenderse

CRONICA LOGO

Editorial: En multitud de consejos no siempre hay sabiduría