Opinión

José Alfredo Calderón: Escenario post mundial

José Alfredo Calderón E.

Historiador y observador social

Luego de la efervescencia futbolística, comercial y hedonista que representa la fiesta mundial cuatrienal, los habitantes del reino regresan de su modorra entre la decepción que significó la ausencia hispanoamericana en semifinales y el redondeo de cuotas por compras hechas al calor de la emoción y la magia que venden las pantallas gigantes de los mega televisores.

Todo, absolutamente todo se paraliza o desaparece –políticamente hablando–, cuando de atender las cuestiones básicas de la pirámide Maslowiana se trata. Ya sea por las necesidades materiales (dormir, comer, laborar, vestirse, tener sexo y mantener la vivienda aunque sea precaria); o por las necesidades simbólicas, aquellas que inventamos como indispensables y que tienen que ver con el status, la apariencia, la práctica alcohólica, el placer y, para muchos, el pleno ejercicio del cachimbirismo tropical.

Se verá si después de este distractor universal que fue el mundial, al menos el segmento que se identifica como ciudadano, le empieza a poner atención al estado de situación prevaleciente en los prolegómenos de las alegres elecciones, las cuales arrancan en enero del año entrante con la convocatoria del Tribunal Supremo Electoral –TSE–. Vaya para este diminuto sector al que realmente le interesa este paisaje, una aproximación de cómo están las cosas en los principales organismos del Estado.

Un organismo legislativo que nos tiene acostumbrados a la vergüenza ajena y cuya preocupación fundamental estriba en dos áreas: La limitación puesta al transfuguismo con las reformas del 2016 y las dificultades para hacer los negocios de siempre, ahora que el ojo ciudadano se ha hecho más sensible y la presencia de las redes sociales se ha universalizado. Sin embargo, debo decirles que los 76 diputados no reelegibles, no cejarán en su empeño por efectuar alguna triquiñuela de último momento para revertir esta prohibición.

Entre los no reelegibles tenemos una colección de personajes que basta “googlearlos” para saber que su fama no tiene que ver –precisamente– con laureles académicos, legislativos, políticos, humanos o sociales[1]. Entre estos están: Byron Juventino Chacón Ardón, Juan Manuel Giordano Grajeda, Julián Tesucún Tesucún, Laura Alicia Franco Aguirre, Marco Aurelio Pineda Castellanos y Marcos Fernando Yax Guinea; todo ellos ex militantes del proscrito partido LÍDER. También están algunos ex Patrioras como Estuardo Ernesto Galdámez Juárez, Sandra Patricia Sandoval González ex de TODOS y Rudy Berner Pereira Delgado ex de UNE; todos ellos militando ahora en el partido oficial FCN Nación.

Del Movimiento Reformador podemos mencionar a Nery Orlando Samayoa Barrios ex UNE y a uno de los más “famosos”: Luis Enrique Hernández Azmitia que inició la actual legislatura con Visión con Valores.

De Alianza Ciudadana “destacan”: Delia Emilda Bac Alvarado de Monte y su hija Eva Nicolle Monte Bac; Karla Andrea Martínez Hernández, Marvin Orellana López, Mirna Magnolia Figueroa de Coro (esposa de Antonio Coro ex alcalde de Santa Catarina Pinula), Oscar Armando Escribá Morales, Oscar Armando Quintanilla Villegas (hermano del ex secretario de SAAS) y Sofía Jeanette Hernández Herrera; todos provenientes del extinto partido LÍDER. También se pueden mencionar a José Inés Catillo Martínez de la UNE pero proveniente de LÍDER.

Por último podemos citar a varios diputados independientes que entraron con organizaciones partidarias a las que ya no pertenecen: Gustavo Arnoldo Medrano Osorio, Hugo Fernando García Gudiel (hermano del controvertido abogado defensor de militares), Roberto Ricardo Villate Villatoro, Salvador Francisco Baldizón Méndez (hermano del prófugo Manuel Baldizón) y José Conrado García Hidalgo que provienen de LÍDER. Mynor Enrique Capa Rosales (ex TODOS), Luis Pedro Álvarez Morales (ex Encuentro por Guatemala), Augusto César Sandino Reyes Rosales (ex UNE), así como Oliverio García Rodas, Mayra Stella Alonso Bolaños, Mayra Alejandra Carrillo De León, Boris Roberto España Cáceres y German Estuardo Velásquez Pérez (ex Patriotas).

El Congreso presenta además, dos características a tomar muy en cuenta: la dificultad recurrente para obtener los 105 votos que necesita una mayoría calificada para legislar y deslegislar normativas pro impunidad, así como concretar los ataques hacia la Comisión Internacional contra la Impunidad –CICIG– y el Procurador de los Derechos Humanos –PDH–, quienes son, sin duda alguna, los objetos más enconados de su desvelo político. La otra característica es que su mono-partidario presidente[2], no solo carece de las dotes de liderazgo o siquiera caudillismo político, sino que la influencia y autoridad sobre el resto de diputados, se difumina cada vez más.

Pero no todo son malas noticias para los “abnegados representantes de la patria”, pues déjeme decirle ilustre lector, que este cuestionado foro elegirá Contralor General de Cuentas en el próximo mes de octubre y el año entrante elegirá/reelegirá a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia.

Mientras tanto, en el Organismo Ejecutivo, una persona detenta la presidencia y se debate entre chistes de mal gusto, ocurrencias inoportunas y una gestión muy parecida al manejo de una venta de plátanos en suburbio urbano de la zona 6. Manejado por un general experto en inteligencia y un civil con estertores militares ochenteros, ambos anquilosados en la dinámica de la guerra fría. Aferrado a los réditos que supuestamente significó el traslado de la embajada guatemalteca a Jerusalén, un tambaleante y desencajado histrión apuesta a terminar su pésima gestión entre señalamientos de corrupción y acoso sexual. La certeza de su destino (la cárcel), solo está pendiente de la fecha, si es en pleno mandato o al terminar.

Una Corte Suprema de Justicia que cada vez más se pinta de cuerpo entero y en la que únicamente se salvan las magistradas María Eugenia Morales, Silvia Verónica García y Delia Marina Dávila, cuyos votos son insuficientes para enfrentar al pleno. Su última acción fue nombrar a un cuestionado y defenestrado ex Fiscal General por un día, como magistrado suplente de la Corte de Constitucionalidad en sustitución de la señora Consuelo Porras, actual Fiscal. Son muy abiertas sus intenciones para tratar de romper la correlación de fuerzas en el seno de la Corte Constitucional.

Finalmente, un Tribunal Supremo Electora –TSE– cada vez menos supremo, con buenas intenciones pero poca contundencia y generación de certeza, sobre todo en lo relativo a la implementación de los cambios derivados de la Reforma Electoral y de Partidos Políticos de 2016.

Para todos los creyentes, espero estén confesados…

[1] No mencionaremos a todos los personajes ni a todos los partidos en los que han militado (solo el último), pues algunos han llegado a tener participación hasta en 5 o 6 partidos.

[2] Aludo a la condición de que el presidente del Congreso es el único diputado del partido Unionista. Cualquier otra alegoría corresponderá a la imaginación del amable lector.

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