Politica

Partidos políticos en el despeñadero

El fracaso del sistema político del país es claro. Los partidos nacen, crecen, algunos llegan al poder, y mueren. Ese es el camino, pero hasta ahora la renovación de organizaciones políticas no ha servido, porque los que surgen tienen los mismos defectos que los que desaparecen o están en vías de extinción.  Actualmente hay varios que están en franca caída.


Álvaro Alay, Rodrigo Pérez / Crónica


Por décadas, desde el inicio de la era democrática en 1986, los partidos políticos han operado como maquinarias electorales que venden al mejor postor los cargos de elección popular y se olvidan de intermediar y representar ante el Estado los intereses de la población.

Ahora, esa práctica antidemocrática y de espaldas a la población ha quedado al desnudo, al tiempo que levanta un clamor por el cambio. Persecusión penal y procesos de depuración por la vía juidicial ponen contra las cuerdas a la llamada clase política que; sin embargo, se niega al cambio.

Muchas de estas organizaciones se ven ahora acorraladas y su existencia agotada. Unos más y otros menos, pero pareciera que en algunos casos su tiempo de vida se acorta. Esta clase cosecha lo que ha sembrado, porque el repudio al marco de corrupción e impunidad que crearon es cada vez mayor, en tanto que las investigaciones judiciales descubren constantemente las estructuras criminales que han utilizado para enriquecerse.

Paralelamente a esta resistencia a los cambios que los tiempos demandan, continúa la cruzada de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y Ministerio Público (MP) —respaldada ampliamente por la sociedad—, la cual; sin embargo, no puede cambiar por sí misma el sistema político agotado tras tres décadas infructuosas.

Es por ello que algunos expertos consideran que urge continuar con la segunda generación de reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos (LEPP), mientras algunos se atreven a pedir cambios profundos y totales, a los cuales los diputados seguramente se opondrán.

Pero en medio de la mencionada cruzada, casi ningún partido de los llamados grandes se escapa de la persecusión de sus más prominentes dirigentes o diputados. Esto, porque todos tienen el mismo cáncer de la corrupción.

PP, el más arrastrado

Otto-Pérez-Molina-y-Roxana-Baldetti-660x400

 

El vehículo electoral que llevó al poder a Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti es en la actualidad uno de los mejores ejemplos de esas prácticas políticas tradicionales que tiene hundido al país en el subdesarrollo económico y social. Pero no es el único.

Los principales fundadores históricos y la mayoría de la cúpula del partido naranja, que ejerció el poder entre 2012 y 2015, se encuentran en prisión preventiva sindicados de graves casos de corrupción. El partido es práctricamente inexistente y solamente se resiste a morir por la inercia de quienes aún esperan que prevalezca el manto de impunidad.

Entre ellos se encuentra Pérez Molina y Baldetti, ex binomio presidencial que no terminó el período para el que fueron electos y fueron encarcelados preventivamente. Algo nunca visto en la historia nacional.

De momento, la organización política luce al borde de la desaparición; aunque sus líderes políticos creen que no es así. Después de ser una de las principales fuerzas políticas en la legislatura pasada y tras una desbandada al principio de la actual, el partido naranja cuenta solo con dos diputados.

El partido es una institución con más de 50 mil afiliados, tiene toda su organización partidaria y el número de afiliados vigente. Está pasando por un momento muy difícil, pero estructuralmente ante el TSE es un partido organizado. Toda la estructura del partido está ahí y no se ha movido. Por eso le digo que no hay que generalizar y habría que esperar cuál es el resultado de los que están siendo procesados, afirma Valentín Gramajo, secretario general del PP, al negar que los graves señalamientos de corrupción contra los fundadores y varios integrantes de la cúpula los estén hiriendo de muerte.

Luego esgrime otro argumento más para apuntalar su aseveración. Según él, en la capital es donde hay desgaste, porque la gente está informada, atenta y le da seguimiento a los procesos judiciales. En el interior del país las personas viven sus propias preocupaciones y no ha habido ningún movimiento que afecte al partido, indica luego Gramajo.

Líder, en vía de extinción

En una plaza abarrotada Manuel Baldizón ofreció como ejes principales de su plan de gobierno, educación, empleo y combate a la corrupción

Libertad Democrática Renovada (Líder) es otro partido con graves problemas de desprestigio, credibilidad y que está, de manera inédita en la incipiente democracia, a un paso de la muerte jurídica.

Su candidato presidencial y dueño del partido, Manuel Baldizón, perdió estrepitosamente los comicios luego de encabezar las encuestas y de haber quedado en segundo lugar en las elecciones del 2011. Tras la derrota desapareció de la vida pública.

El vice candidato presidencial, Édgar Barquín, aceptó hace unas semanas que incurrió en el delito de tráfico de influencias, cuando fue presidente del Banco de Guatemala, al haber asesorado a Francisco Morales Guerra, alias Chico Dólar, quien enfrenta proceso penal sindicado por ser el líder de una red de lavado de dinero y financiamiento ilegal de partidos políticos. Podría ser sentenciado a dos años de prisión conmutables.

Sumado a ellos, desde el año pasado existe un proceso penal contra cuatro exdiputados de esta agrupación política, que están sindicados de distintos delitos de corrupción. La agrupación política logró 45 escaños al Legislativo, la mayoría abandonó el barco y ahora solo cuentan con cuatro.

Era de esperarse, cuando se hunde el barco, sálvese quien pueda. Cada uno invirtió su plata y eran dueños de su destino, afirma José Conrado, jefe de bancada de Líder. Pero ¿dónde queda la lealtad y el compromiso ideológico y político? Se le cuestiona. Eso es lo que yo me pregunto, responde el parlamentario.

Pero lo peor está por venir. El TSE ha iniciado un proceso para cancelar el partido por haber ignorado las advertencias por hacer campaña electoral anticipada y por superar el techo de campaña autorizado. Hace un par de semanas fueron notificados de tal decisión y se espera una batalla legal, que llegará hasta la Corte de Constitucionalidad, que podría durar varios años.

Conrado hace una reflexión final. Todos los partidos tradicionales que participaron en las elecciones pasadas, ya no van a tener mayor chance. He hablado con políticos del interior que tienen deseos de participar y están buscando oportunidades en partidos y liderazgos nuevos. Yo creo que los que van a tener más opciones para la próxima elección van a ser los partidos nuevos, subraya.

FCN-Nación, más de lo mismo

grupo-FCN-para-pagina-660x400

El partido oficial no escapa a la crítica y también está sumido en problemas. Es la principal fuerza política del Congreso, a base de aceptar diputados tránsfugas, 26 en total, para sumar 37. La mayoría de ellos, 16, vistieron antes la camiseta roja del desprestigiado y desacreditado partido Líder.

Del total de diputados oficiales, ocho tienen abierto un proceso para retirarles la inmunidad, ya que son sindicados de los delitos de discriminación, concusión, abuso de autoridad y tráfico de influencias en contra de la gobernadora departamental de Alta Verapaz, Estela Ventura.

De poco o nada ha servido que sea la principal fuerza política, debido a que esta se ha destacado por la inexperiencia y la falta de lealtad y compromiso de los diputados que la integran.

Para colmo de males, el subjefe de bancada, el coronel retirado Édgar Ovalle, ha sido señalado por el MP de supuestas violaciones a los derechos humanos y delitos de lesa humanidad cometidos durante el conflicto armado interno. Se buscó la opinión de Ovalle y del jefe de bancada Javier Hernández, pero ninguno respondió las llamadas telefónicas.

Ambos jefes de bancada fueron señalados por el canciller, Raúl Morales, de haberle solicitado plazas en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Los diputados; no obstante, lo negaron. Otros, parlamentarios oficialistas, han sido señalados de haber sido contratistas del Estado.

Cortados con la misma tijera

El Movimiento Reformador (MR), Unidad Nacional de la Esperanza (Une), Compromiso Renovación y Orden (Creo) y Todos no escapan de los escándalos de corrupción que generan los políticos tradicionales que los integran.

La mayoría de los integrantes del MR, 11 de un total de 18, salieron de las filas del PP, que está a punto de naufragar por los altos niveles de corrupción en que cayó cuando dirigió los destinos de la nación.

Manuel Marcelino Chutá y Arístides Crespo, que salieron de las filas del PP, y ahora integran el MR, enfrentan proceso de antejuicio por avalar la creación de plazas fantasmas en el Legislativo, cuando ocuparon el cargo en la Junta Directiva en 2015.

El desgaste en sí es de la clase política en general. Y nosotros, los que estamos haciendo política actualmente, estamos cosechando el desgaste de los políticos anteriores, los dinosaurios de la política. Eso tenemos que reconocerlo. Ahora, si bien es cierto que muchos de los diputados o algunos hemos sido del PP, no significa que nos hayamos prestado a corrupción. Porque ahora vincularnos con el PP es sinónimo de corrupción, aseguró Boris España, jefe de bancada del MR.

La misma suerte corren dos diputados de la UNECésar Fajardo y Carlos López Girón— y uno de Creo Selvin García, quien renunció a la curul para ponerse a disposición de la justicia—, ya que están acusado de avalar plazas fantasmas.

En tanto que Christian Boussinot, de TODOS, enfrenta un proceso de antejuicio por supuestamente cobrar a un empleado Q6 mil 685 mensuales por mantenerlo laborando en el Legislativo —se cree que pueden ser más los casos—. También se le señala de haber utilizado a un grupo de empleados del Congreso para que se dedicaran a hacer trabajos en sus residencias y propiedades.

Se intentó hablar con diputados de la UNE, pero no atendieron las llamadas que se hicieron a sus teléfonos personales. Quien sí habló fue Carlos Fión, jefe de bancada de Creo y  Mynor Cappa, exjefe del bloque de Todos, renunció hace pocos días por motivos de salud. Ambos aseguran que el partido no se ve afectado por los señalamientos de corrupción contra sus diputados.

Al respecto, Fión afirma: La bancada no ha sufrido ningún desgaste, solo el diputado Selvin García, que afecta emocional y anímicamente a la bancada. En tanto que Cappa destaca que todos somos dueños de nuestros actos y no hay razón de que se vea inmiscuido un partido político o el nombre de una institución, simplemente porque uno de sus miembros pudo haber cometido un error o tener sindicaciones tan serias.

En voz de politólogos

Las diversas investigaciones que se han desatado en contra de diputados, candidatos de elección popular y miembros de partidos políticos han terminado de desquebrajar la poca credibilidad que estas agrupaciones tenían ante la sociedad, lo cual los deja en una posición sumamente incomoda, aseguran expertos consultados.

Manuel Villacorta, analista independiente, comenta que el desprestigio de los partidos políticos es histórico y que los escándalos de corrupción que salpican a varias organizaciones políticas demuestra definitivamente que los partidos no tienen ninguna voluntad de involucrar a personas capaces, decentes y respetadas, sino que estén involucradas en grupos corporativos o sectores específicos donde han visto la política como un medio para enriquecerse ilícitamente.

José Carlos Sanabria, analista de la Asociación de Investigaciones y Estudios Sociales (Asíes), asegura que indudablemente las investigaciones del MP y la CICIG tienen en principio un efecto directo en la imagen y aceptación, no solo de los liderazgos, sino que también del partido, lo cual puede tener posteriores efectos en el proceso electoral.

En tanto que Jorge Wong, analista del Instituto de Investigaciones Políticas y Sociales de la Universidad de San Carlos de Guatemala, señala que los escándalos de corrupción que han salido a luz, hacen un daño a los partidos políticos y a las personas involucradas.

Para Víctor Gálvez Borrel, director de Incidencia Pública de la Universidad Rafael Landívar (URL), las investigaciones de la CICIG fueron un mazazo a los partidos, en especial el informe Financiamiento de la política, que vino a confirmar que las candidaturas se compran y que si no se tiene dinero no se puede ser candidato en un puesto de elección popular.

Desprestigiados y desacreditados

21060095973_b87d9b8df0_o-660x400

Desde el punto de vista del sociólogo Elfidio Cano del Cid, partidos políticos como tales no existen, los que existen son empresas electorales manejadas por grupos familiares y de amigos que deciden juntarse para un objetivo único, que es la captura del Estado, pero no intermedian los intereses de la sociedad y el Estado, sino que solo los del grupo.

Agrega que están deslegitimados y no tienen credibilidad. Con esta crisis que se abre hasta este momento con las acusaciones la gente pierde aún mayor confianza en esas organizaciones de orden gremial de intereses sectoriales y de familia.

Renzo Rosal, analista político, añade que los partidos son instituciones fundamentales para la democracia, pero en Guatemala se han conformado y realizan funciones que los alejan de la representación política que define a la Constitución y Ley Electoral y de Partidos Políticos. Se han convertido en parte de estructuras que están apelando a intereses particulares y criminales, subraya el politólogo.

Villacorta indica que el desprestigio de los partidos se ve agravado por los casos de corrupción de sus miembros, lo cual limita y erosiona la credibilidad del régimen político, por cuanto la población tiende a desvalorar el hecho de vincularse a un partido político, ya sea como participante o afiliado. En términos generales, agrega, el descredito de los partidos y miembros es un golpe directo e irreversible a la democracia.

Lamentablemente, para todos los partidos en este momento, no hay uno que pueda decir que está rescatando la simpatía y realidad nacional, no hay uno solo que genere prestigio, esto que estamos viviendo debería dar paso a nuevos partidos políticos, en los cuales sus miembros fueran electos por su experiencia, capacidad y honorabilidad, con esto se reduciría la corrupción, subraya Villacorta.

Urgen reformas a LEPP

Reformas LEPP

Las actuales reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos (LEPP) han sido catalogadas como oportunas, pero, eso sí, insuficientes, es por ello que se busca que en una nueva generación de reformas se incluya la democratización interna de los partidos, así como aspectos de equidad y transparencia, esto para poder tener cambios importantes en el sistema político del país.

Al hacer un breve recuento de lo que hace falta incluir en la LEPP, para que mejore el sistema de partidos políticos, Alejandro Aguirre, director del Instituto por la Democracia de la Coordinadora de ONG y Cooperativas de Guatemala (ID-CONGCOOP), señala implementar acciones para la democratización interna, definir cuántas veces puede estar electo un Secretario General, establecer paridad entre hombres y mujeres en los puestos de elección popular, entre otros.

Alejandro Quinteros, de la plataforma Primero Guatemala, considera que las reformas que se hicieron a la LEPP fueron insuficientes porque no se hicieron modificaciones para que estos no giraran alrededor de caciques.

Por su parte, Cano del Cid resalta que las reformas a la LEPP se quedaron cortas, fueron cosméticas y no garantizan la existencia de verdaderos partidos políticos que se necesitan en el sistema democrático guatemalteco. Agrega que hace falta una ley que efectivamente norme la existencia de esas organizaciones, que los forcé a ser partidos políticos.

 

Cambiar o desaparecer

MAGISTRADOS DEL TRIBUNAL SUPREMO ELECTORAL SE REUNIERON  CON FISCALES DE LO DIFERENTES  PARTIDOS POLITICOS

El repudio hacia los partidos políticos ha aumentado por los casos de corrupción, falta de representación y la búsqueda de intereses sectoriales de los partidos. Por lo que, si no se tienen cambios contundentes, esto podría terminar hasta en un Estado fallido.

Gálvez Borrel considera que los partidos están en una encrucijada y que a lo interno de estos están los que piensan que como no se los llevaron a ellos la cosa puede seguir y, los inteligentes, que saben que no lo pueden repetir.

Agrega que se esperaría que los cambios que no se tuvieron en este año, se lograrán en la próxima generación de diputados, presidentes, alcaldes y funcionarios; es decir, que ellos mismos se depuren un poco y sean diferentes.

De no tener cambios en el sistema democrático del país, el sociólogo  del Cid considera que tendremos una vida vegetativa con un paulatino debilitamiento institucional más profundo que el que estamos enfrentando en estos momentos.

En tanto que Wong opina que si las organizaciones no se autodepuran y se hacen los cambios legales para mejorar el sistema de partidos políticos, se tendrá a la población manifestando en las calles. Si la gente pide cambios y los partidos políticos no lo entienden, se repetirían las manifestaciones masivas en la plaza.

Sin embargo, desde la perspectiva de Aguirre, la tendencia es que los partidos desaparezcan, lo cual considera que es lo que está sucediendo con grandes agrupaciones como el Partido Patriota y Líder, lo cual generaría la creación de nuevos partidos, los cuales deben estar acompañados por nuevos actores

 

 

Comentarios

comentarios

Mas en Politica

dipucacos-en-accion

LaRed: ¡Cuchubal!

jimmymeme

Reformas en suspenso y con mal sabor de boca

la-red

LaRed: ¡Chajalele!

15032885_1442307739131761_2591066909168166180_n

¿Qué tanto están preocupadas las iglesias por la política?

firma-convenio-interinstitucional

Instituciones firman convenio para fiscalizar finanzas de los partidos políticos

4m6a9604

Óscar Chinchilla: “La clase política ha defraudado al pueblo”

4m6a9134

Congreso se queda sin oposición

meme-la-red

LaRed: ¡Shucaque!

pag-04-f06

Cierran proceso penal contra Ríos Montt por incapacidad mental

f-caso-tcq

Jefes de bloque se reúnen en Casa Presidencial para discutir sobre TCQ

4m6a9360

Los cinco retos para el Congreso con nuevo presidente y Junta Directiva

congreso-web-1024x687

Pleno del Congreso comienza discusión sobre reformas constitucionales