Politica

LaRed: ¡Juelagrán!

Untitled-1

Por Crispino Picón Rojas

(Expresión de sorpresa. También se dice cuando se hace algo estrafalario  o se olvidan las cosas.)

Hace pocos días caminaba tranquilamente por calles citadinas, cuando, de pronto, escuché dos tipos de sirena y vi que motoristas detenian el tráfico en una esquina —donde había una ambulancia con sirena abierta— para dar paso a la comitiva presidencial: un carro, dos, tres, cuatro, cinco, seis, creo que entonces perdí la cuenta, mientras otros motoristas abrían paso para que el señor presidente —no el de Miguel Ángel Asturias, sino Jimmy Morales—  circulara alegremente.

Pensé, la debe estar pasando a toda madre, se ve que el poder hechiza. Y entonces dispuse que La Red de colegas meseros me contara la experiencia que ha tenido con gobernantes que se han visto deslumbrados por la riqueza y el poder, inherente al cargo de señor presidente.

Les cuento que nuestra reunión semanal para contarnos anécdotas, chismes y experiencias, resultó interesantísima. Algunos recuerdan que hace algún tiempo se convocaba para contratación de meseros para pasar los traguitos de los meros meros, pero, de un tiempo para acá, esa tarea se la dejan a los de la SAAS, que prefieren orejas que meseros auténticos.

Pero aun así, los chismes trascienden. Por ejemplo, hay anécdotas interesantes: De Vinicio Cerezo cuentan que los militares le descubrieron su lado alegre, y lo mantenían enfiestado; a Jorge Serrano le llevaron el primer día en Casa Presidencial un azafate con fajos de billetes nuevos de Q100, y con una frase lo cautivaron: Aquí le traemos sus confidenciales, señor presidente. El mandatario, botando —literalmente— la baba, preguntó lo que había que hacer con ese dinero. La respuesta lo hizo más feliz: lo que usted disponga, señor presidente. Y así fue como abrió su primera cuenta en el extranjero.

Estos meseros dicen que Álvaro Arzú sonreía poco, pero cuando le decían señor presidente, su rostro se hacía afable. Eso sí, que no le dieran la mano, porque corría a lavársela.

Así se fue repitiendo la historia. Por eso estamos como estamos. Al llegar a la Guayaba, pierden la dimensión de su labor, y se entusiasman más con el poder y los billetes que con otra cosa.

Por eso, esa imagen de tantos carros en la comitiva presidencial me llamó la atención y frustró bastante, como a todos los que vieron —y hasta filmaron la forma prepotente en que se detiene a una ambulancia para que don Jimmy pueda transitar a toda velocidad, como si alguna de sus decisiones trascendentes no pudiera esperar.

¿Por qué tantos carros en la comitiva? Pregunté a mis colegas meseros. Uno de ellos dijo que se enteró de que el coronel retirado Jorge Ignacio López (SAAS), fue el primero en recomendarle que aumentará el número de carros coleros.  Subió uno. Pero al poco rato, otro de sus asesores, otro coronel retirado, Edgar Ovalle, —miembro de su Juntita— le decía lo mismo. Sumó otro. Pero la cosa no terminó ahí.  Los otros miembros de su junta asesora, todos militares retirados, le dijeron lo mismo. Él, obediente, le hizo caso a Édgar Bustamante, Mario Paredes y Herbert Melgar, y por cada uno aumentó su carrusel de coleros. Por eso tiene tantos. ¡Ya no le aconsejen lo mismo!, porque él, por cada consejo, subía un carro.

¡Juelagrán!, este nuestro presi sí que salió pilas. ¿Qué diría el expresidente uruguayo Pepe Mujica de ver semejante fila de coleros, él que apenas se andaba con su sencillo escarabajo.

Según los informes que recogen mis colegas meseros en cenas, fiestas y comidas, dicen que ya son varios los funcionarios y visitantes a Casa Presidencial, los que se sorprenden de cómo se ha vuelto de sofisticado el presi Morales. Por ejemplo, me aseguran, ya no usa tacuches de Saúl, que eran sus favoritos. Ahora solo usa de marcas famosas y se los mandan a hacer a la talla.

El está feliz y disfruta cuando le dicen señor presidente, me dijo uno de los colegas, que cuenta, además, que cuando hacen cenas en Casa Presidencial, hasta tienen una lista con un montón de meseros para dar buena imagen.

Será interesante ver hasta dónde llegan los gustos de nuestros presidentes. ¡Ah!, y de repente, por un ratito al menos, en vez de preocuparse por carros, tacuches, cenas y fiestas, ¡ojalá!, lo hagan por las políticas de transparencia, por ver que la educación se supere, las carreteras al menos se bacheen, y los hospitales cuenten con Mejorales y otras medicinas… ¿O será que eso es más difícil que ganar una medalla olímpica?

Comentarios

comentarios

Mas en Politica

dipucacos-en-accion

LaRed: ¡Cuchubal!

jimmymeme

Reformas en suspenso y con mal sabor de boca

la-red

LaRed: ¡Chajalele!

15032885_1442307739131761_2591066909168166180_n

¿Qué tanto están preocupadas las iglesias por la política?

firma-convenio-interinstitucional

Instituciones firman convenio para fiscalizar finanzas de los partidos políticos

4m6a9604

Óscar Chinchilla: “La clase política ha defraudado al pueblo”

4m6a9134

Congreso se queda sin oposición

meme-la-red

LaRed: ¡Shucaque!

pag-04-f06

Cierran proceso penal contra Ríos Montt por incapacidad mental

f-caso-tcq

Jefes de bloque se reúnen en Casa Presidencial para discutir sobre TCQ

4m6a9360

Los cinco retos para el Congreso con nuevo presidente y Junta Directiva

congreso-web-1024x687

Pleno del Congreso comienza discusión sobre reformas constitucionales