Opinion

Desempolvando a Sandra y a Jimmy

JUAN MANUEL RODRIGUEZ2Juan Manuel Rodríguez G.


Hace cuatro años escribí esta carta para el próximo presidente de Guatemala. Lástima que ninguno de los entonces candidatos la leyera. La reproduzco porque considero que está más actual que nunca. El ambiente que se vive recuerda a una resaca tremenda, por la gran borrachera política que vivimos en los últimos meses. El resultado de esto nos deja un escenario muy particular: 1. un outsider sin experiencia. 2. una protagonista de otro Gobierno, que ella quisiera que no recordemos. Cualquiera que sea el caso, les desempolvo a Sandra y a Jimmy, una carta que no pierde vigencia después de 4 años: Esta es una carta abierta para el próximo presidente de Guatemala. Espero que, aunque sea por casualidad, ellos pudieran leer algo de lo que en estas líneas expongo, esperando representar a un sector del pueblo: los ciudadanos que esperamos, por fin, un cambio en nuestro país; que nos levantamos a trabajar todos los días y contribuimos con impuestos -que nos retienen del salario y no sabemos a qué manos irán a parar-. Un sector que nos sentimos avergonzados de decir en el extranjero que la violencia en nuestro país es imperante y que las cosas van de mal en peor… Ese sector de gente trabajadora y luchadora, que sabemos que esto no es lo que merece Guatemala, tierra linda que nos ha visto lamentar. A ese es al que pretendo representar en estas líneas.
A usted, próximo presidente de Guatemala, le suplico que cumpla su papel de la forma más correcta, porque tiene toda la presión del pueblo, de la historia, de la comunidad internacional, de las próximas generaciones. Ya hemos tenido suficiente en este país, que no se merece tanto lamento, pero lamentablemente los vendepatrias, asesinos y corruptos han desfilado por Gobiernos. Nuestro error ha sido callar, porque en Guatemala se ha pretendido que si no somos poderosos, tenemos mucho dinero, o infiltrados en el Gobierno, nuestra voz no vale, y es por eso que ahora debemos expresarnos, ya que eso no puede estar más lejos de la libertad y soberanía en la cual se fundó nuestra patria.
A usted, próximo presidente, le exijo que no se venda por nada ni manche su nombre, aceptando dinerito bajo la mesa, porque aunque usted crea que es poco y nadie se va a dar cuenta, o que todos los que han pasado por su escritorio han robado, tenga un poco de decencia y denos una sorpresa, pues la historia lo catalogará en un capítulo diferente que a todos sus antecesores. Cuide su nombre y reputación si no quiere parar en la cárcel o en los tribunales -de acá o Estados Unidos-.
No suba impuestos estúpidamente, mejor aprenda a administrar bien lo recaudado; y si hay fallas en el sistema, arréglelas: no trate de correr si no puede gatear. No deje que su mujer o la de otro lo emascule y se vuelva un chiste. No se vuelva un títere de nadie, ni del Cacif, ni de los socialistas, ni de la Cicig. De nadie. Exigimos que el cabildeo se haga con el pueblo de Guatemala, velando por los intereses de la mayoría. Sabemos que cuatro años no son suficientes para ver acciones de largo plazo, pero piense en el futuro del país y no en las próximas elecciones.
Exigimos que, si ahora lo hemos empleado como presidente, cumpla su papel como es debido y enfrente las res-ponsabilidades que conlleve. Propóngase quedar como alguien digno; y todo lo que haga, hágalo por el bien del pueblo de Guatemala. Solo le recuerdo que, últimamente, nos hemos dado cuenta de que no hay nadie por encima de la ley. Y usted no será la excepción.
De esta forma terminaba la carta que publiqué; algunas partes con una clara premonición que se confirmaría cuatro años después. Estamos de nuevo en ese momento crítico, donde esperamos, que ahora sí, la persona que ocupe el puesto piense primero en el país. Agregaría: cuidado con hacer todo para que se cumpla lo que dicen los detractores de ustedes. Sería una vergüenza que se confirmara que Jimmy Morales es un títere de los viejos militares, disfrazados en el comediante. Sería una decepción corroborar que aun con cirugías y photoshop, Sandra sigue siendo la misma. Por favor, señores, pónganse serios, porque mundialmente estarán en el ojo del huracán. Cualquier acción, por minúscula que crean que es, será minuciosamente inspeccionada. Hemos cruzado el umbral crítico del silencio. Esta ya no es la misma Guatemala.
jmanuelrodriguezg@gmail.com
Sería una vergüenza que se confirmara que Jimmy Morales es un títere de viejos militares. Sería una decepción corroborar que aún con cirugías y photoshop, Sandra sigue siendo la misma.

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