Opinión

Enfoque | La tensión irá en aumento

 Gonzalo Marroquín Godoy

La Corte de Constitucionalidad (CC) resolvió que a Iván Velásquez se le tiene que permitir el ingreso al país. Ayer, el vicepresidente Jafeth Cabrera dijo que los magistrados del máximo órgano judicial “actuaron al margen de la ley” y repitió que al comisionado “no se le permitirá el ingreso”, sembrando más incertidumbre jurídica en torno a la pugna existente.

Pocas horas después, el presidente Jimmy Morales, en su discurso ante la Asamblea General de la ONU, lanzó una serie de señalamientos contra la CICIG y Velásquez, además de criticar duramente al Secretario General de ese organismo, António Guterres, a quien le pidió que nombre un nuevo comisionado para que concluya el mandato y que rinda cuentas “del uso de los recursos” que los países donantes han dado para la Comisión.

Jimmy Morales no cede en su pugna con Iván Velásquez, la CICIG, la CC, y ahora con el Secretario General de la ONU, António Guterres.

Pero eso no ha sido todo. Siempre este martes, se desató una batalla legal contra la CC, en donde se presentaron recursos no contemplados en la ley, como el de “revocatoria” contra del amparo provisional a favor de Velásquez y su “nulidad”. Pero no fueron solo dos acciones interpuestas, porque el ministerio de Gobernación presentó dos, los ministerios de la Defensa y Relaciones Exteriores, la PGN y el presidente Morales una cada uno, y se les pegó en las acciones Ricardo Méndez Ruiz. Esto, seguramente para ocupar el tiempo de los magistrados y crear mayor confusión en la población, que ya no sabe qué esperar.

Así que la mesa está servida para que la confrontación continúe, el país viva en zozobra, y todos los graves problemas nacionales sigan relegados por el berrinche oficial, llevado a su máxima expresión.

Sobre el discurso de Jimmy Morales ante la ONU, cabe destacar que fue un reflejo exacto de lo que está sucediendo en el país. La mayor parte de su contenido, –cerca de un 80 por ciento–, reflejando su interés, lo dedicó a este tema, y el resto lo dividió entre agradecimientos, menciones de tomas irrelevantes y un diez por ciento a mencionar los supuestos logros de su administración en temas como seguridad, lucha antinarcóticos, comercio regional y demás.

Sobre la pugna con CICIG, algunos esperaban un discurso moderado. Nada que ver. Se fue a fondo y acusó a la Comisión y a Iván Velásquez de violar la Constitución y de haberse convertido en “un peligro para la paz social y estabilidad del país”. Dijo que Guatemala “como nunca antes” estaba polarizada a causa de la CICIG, cuando ha sido él quien más ha promovido la división que, efectivamente, estamos viendo en la sociedad guatemalteca.

Por supuesto que lo que el presidente Morales dijo ante la Asamblea General es su visión, pero poco o nada hizo para parecer un gobernante imparcial y justo en este caso. Dijo confiar en que “cualquier controversia” se resuelve por la vía del diálogo, pero al mismo tiempo creaba un ambiente de tensión y desconfianza previo a su reunión con el Secretario Guterres –cuyo resultado ya no pude conocer a tiempo para mencionarlo
aquí–.

No tengo por qué dudar de una encuesta que mencionó en CNN el informático de gran reconocimiento mundial, Luis von Ahn, según la cual cerca de un 70 por ciento de los guatemaltecos está a favor de la presencia de la CICIG. Pero aún si esa cifra resulta elevada, se hizo evidente en el acarreo de campesinos de Jalapa que realizó con engaño el ministerio de Ambiente, que la población rural no está contra la Comisión… ni contra el presidente Morales, como ellos mismos indicaron.

Con todos estos ingredientes, la mesa para que la confrontación continúe están servidos. El discurso del gobernante no ha sido más que “leña para el fuego”. Terminó haciendo un llamado a la unidad, pero seguramente entendiéndola como “su” unidad, porque es evidente que a quienes no piensan como él, les mira “en el bando opuesto”.

Lástima, se perdió una oportunidad para buscar algún entendimiento “por las buenas”. Jimmy prefiere medir fuerzas, se sabe poderoso con los respaldos con que cuenta en el orden doméstico y confiado en que Estados Unidos no le dejará solo en su batalla contra Guterres.

Y finalmente, si el propio Presidente no acata una fallo de la CC ¿no se viola–entonces sí– la Constitución?… y otra: Si el Presidente hace eso ¿los demás podemos hacer lo mismo con cualquier fallo judicial?

La incertidumbre y la inestabilidad seguirán siendo nuestra compañía.

Mas en Opinión

ENFOQUE: La desnutrición ‘le pela’ a diputados y al Gobierno

José Alfredo Calderón: Los convivios navideños y las “alegres…”

ENFOQUE: Cuando se golpea la FE

ENFOQUE: Si el Norte fuera el Sur… o si hubiera más Arjonas

José Alfredo Calderón: La impronta del miedo

Enfoque / Diferente vara de medir: Salud y Educación

ENFOQUE: Entonces… ¿Qué país queremos?

José Alfredo Calderón: Resumen preelectoral para la prevención de desastres

Enfoque: La niñez guatemalteca en el olvido

Enfoque: ¿Estupidez, torpeza o brillantez?

José Alfredo Calderón: Los aprendizajes de la guerra y el odio

ENFOQUE: Se agitan las aguas electoreras

Renzo Lautaro Rosal: DESESPERANZAS POR DOQUIER

Enfoque: ¿Metro? Por favor, algo más que demagogia electoral