Opinión

Enfoque | Complicado discurso de Jimmy en la ONU

— Gonzalo Marroquín Godoy

En 2016 alabanzas a la labor de la CICIG, sin problema de “soberanía”. En 2017 cambio de tono y en 2018 ¿qué escuchará la Asamblea General de la ONU?

El año 2015 marcó un cambio de ruta en la historia de Guatemala. El pueblo manifestó su profundo malestar en contra de las autoridades del Estado (…) y hubo un rechazo rotundo al perverso sistema de corrupción que ha venido saboteando las potencialidades de nuestro desarrollo.

(…) En este cambio de curso de nuestra historia, ha jugado un papel catalizador la CICIG. La CICIG es una iniciativa de Guatemala que fue acogida oportunamente por Naciones Unidas y se ha traducido en una de las herramientas más eficientes de cooperación multilateral en la lucha en contra de las redes criminales y de corrupción…

(…) Mi Gobierno es producto del rechazo ciudadano a la vieja manera de hacer política… (…) Sabemos que la corrupción impide el desarrollo, debilita las instituciones y la modernización del estado…

Así pensaba el presidente Jimmy Morales en 2016 a diez meses de haber asumido el cargo. Estas frases son parte del discurso que pronunció ante la Asamblea General de la ONU en septiembre de aquel año. Él mismo reconoce que llegó a la presidencia por la coyuntura que se dio, cuando los electores aplaudían la lucha contra la corrupción y la impunidad.

Interesante ver el peso negativo que el mandatario le concede a la corrupción y a las mafias –redes criminales les llama él–. Entonces parecía entender la importancia de combatir este cáncer político que tanto nos ha golpeado, como se ha mostrado con los hallazgos en casos como La Línea, el Agua Mágica de Amatitlán, Cooperacha, Cooptación del Estado y todo lo que ha salido a relucir en torno a Alejandro Sinibaldi y su estructura para mover cientos de millones de quetzales en efectivo, entre otros muchos casos destapados por la CICIG y el MP en los últimos tres años.

Un año después (2017), Morales vuelve a la ONU, pero ya hubo un cambio. La CICIG y el MP han acusado a su hijo y hermano por un hecho de corrupción en el Registro de la Propiedad, y él mismo es señalado por financiamiento electoral ilícito y se le ha sometido al primer proceso de antejuicio, del cual salió –por supuesto–, bien librado –como ocurrirá con el segundo–, con una amplia protección de la mayoría de diputados (Pacto de Corruptos).

Todavía alaba, sin embargo, el fondo del trabajo de la CICIG, pero ya deja entrever lo que luego ha venido fraguando. Muestra argumentos que se esgrimirán luego en la batalla contra esa Comisión que él mismo pidió. Dijo entonces:

Nadie debe entrometerse en la administración de la justicia. Sea cual sea la forma de injerencia que se haga, directa o indirecta, mediática o a través de cualquier acto que pareciere inconexo, puede darse como una afectación a la soberanía y todo ello afecta el accionar del país.

No se atreve a mencionar como responsable de hechos anómalos a la CICIG, pero advierte:

(…) Hemos iniciado el proceso de revisión de la interpretación y aplicación del acuerdo de CICIG, por lo que esperamos que con objetividad y ecuanimidad podamos perfeccionar el cometido de la comisión garantizando el debido proceso, la presunción de inocencia, y evitar la persecución selectiva, la politización de la justicia y la judicialización de la política.

Anuncia la guerra sutilmente. Ya para entonces la campaña anti-Iván Velásquez y CICIG estaba en apogeo, pero se mantenía la fachada de un gobierno a favor de la transparencia.

¿Qué irá a decir este año? Como hemos visto, tiene la capacidad –como el camaleón–, de ir acomodando su discurso a las circunstancias que le rodean, específicamente a la forma y no al fondo de la crisis provocada por él mismo. No habrá sido fácil escribir el discurso del Presidente. Pero con toda el agua que ha corrido, ya no podrá engañar a nadie en esa Asamblea. Son muchos los países involucrados. Se conoce el trasfondo en el mundo diplomático, se sabe que se quiere volver al pasado, a aquella vieja política, que él mismo reconoce que repudió la ciudadanía en 2015… la misma que manifiesta su repudio de nuevo.

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