Opinión

José Alfredo Calderón: Están los que han estado… y están cabales! (I parte)

José Alfredo Calderón E.

Historiador y observador social

Ya he hablado de los cambios que no son estructurales pero que si marcarán una elección muy diferente el año entrante. Entre otros factores de incidencia[1], el factor tiempo será fundamental. Estando a cinco meses de la convocatoria a elecciones, siete meses del arranque de la campaña propiamente dicha (promoviendo candidatos abiertamente), a menos de un año de la primera vuelta y a 14 meses de la segura segunda vuelta; hay una verdad poderosa en términos electorales: No hay tiempo para fabricar candidatos “nuevos”. Nadie que no tenga al menos un 70% de conocimiento público (no preferencia), puede ganar una elección presidencial. Ese posicionamiento solo se logra con muchos años de experiencia pública y/o con una intensa exposición mediática. Por eso, los mal llamados partidos políticos, que no lo son, nos tenían acostumbrados a un tedioso bombardeo que podía durar años. Ahora la campaña será corta (3 meses) y la tenemos a la vuelta de la esquina. Los medios masivos tampoco podrán “fabricar” figuras nuevas, pues la pauta política ahora es controlada –en forma alícuota a cada partido– por el Tribunal Supremo Electoral. Están los que han estado y están cabales.

En este contexto, no surgirán sorpresas (reales o fabricadas) y los que ahora no tienen un grado mínimo de conocimiento público, servirán a lo sumo, “como el achiote en el arroz”[2], de puro adorno y marco general de un imaginario social construido para dar la impresión de que participa todo el mundo y, en consecuencia, “nuestra democracia” ¡está viva!

Veamos entonces a los personajes con algún grado de posicionamiento. En esta fauna, todas y todos desatan pasiones contradictorias. Lo divertido del asunto, es que la muestra variopinta no atenta contra el sistema, ni siquiera por medio de expresiones anti sistema de derecha (que también las hay, pero no en nuestro medio).

La ex fiscal Thelma Aldana

Es el boom del momento, sobre todo a partir de la exposición (planificada y provocada) que tuvo la reunión en San Salvador. Que si es de derecha (como ella misma se auto definió en un programa radial), que si es comunista disfrazada, que si es la candidata de la embajada, que si usó su puesto para promocionarse, que si es la única que puede terminar de meter al bote a todos los corruptos, que si es la única con lo que se requiere para gobernar este país[3] (o intento de país)… Toda esta polémica no hace más que ayudarle a fortalecer su presencia en los imaginarios sociales de la población, sea a favor o en contra.[4] Lo cierto, es que la polarización está servida con anticipación y esa será la tónica de la campaña, sobre todo en redes sociales.

La señora Aldana marca una pauta electoral en torno a su participación o no. Está claro que la decisión de ella ya está tomada pero entre sus aspiraciones y aceptable apoyo, y la viabilidad de su candidatura, todavía hay una brecha sujeta a la forma en que esquive y salga victoriosa de los múltiples ataques que le harán (entendible porque es la precandidata más fuerte). Pero los ataques mediáticos son los menos peligrosos y los menos difíciles de contener y contrarrestar. Lo peligroso está en los recursos legales (legítimos o no) que puedan ser usados en su contra, así como un posible nuevo Contralor a favor del Pacto de Corruptos y que este Congreso elegirá en octubre 2018.[5] Algo si es seguro, todos los que se sienten afectados o en peligro de estarlo por su militancia directa o indirecta en los casos de impunidad y corrupción, cerrarán filas y harán lo imposible para que no llegue a participar, muchos menos que sea electa presidenta de la República. Para su defensa, los apoyos de algunos medios de comunicación, la mayoría de grupos sociales y, sobre todo, “La Embajada”, serán vitales.

Estas elecciones son unas con ella y otras totalmente diferentes sin ella. Al margen de preferencias y desamores, es por mucho, la candidata a vencer una vez consolidada su candidatura. El vehículo electoral que use no es tan importante porque el peso político descansa en ella como figura. Incluso se sabe que su intención es formar una plataforma de movimientos y grupos, para generar la impresión de una candidatura consensuada, multitudinaria, aglutinadora y pluriparticipativa, donde caben todos o al menos la inmensa mayoría. De lo que seguro se cuidará, es de no usar ningún vehículo asociado a la “vieja política”, por lo que desde ya pueden descartarse casi todos los partidos.

La insistente Sandra

Contrario a los que muchos piensan y quisieran, “La Doña” irá nuevamente a la contienda y si bien puedo adelantar que no ganará, también es cierto que del tercer puesto no bajará (believe it or not). A pesar del peso de su anti voto (el más fuerte de todos), cuenta a su favor con logística y presencia territorial que no tiene ningún partido; un equipo con cuatro campañas electorales a cuestas, lo que da un expertise que tampoco tiene nadie; al margen de preferencias, su nombre es identificado por muchos. Esta será una elección de “enanitos” con un único “gigante”, en términos de tamaño, organización y despliegue.

No sólo me atrevo a decir que del tercer puesto no baja sino que, incluso, muy posiblemente, podría disputar una segunda vuelta como sucedió en 2015 al defenestrarse a Manuel Baldizón. Por ello su interés y el de sus correligionarios por atacar a la ex fiscal, pues la potencial salida de ella, podría garantizarle al menos un segundo lugar. Otro elemento a su favor, es que la oposición a su candidatura en torno al pacto de corruptos no sería tan rotunda (saquen sus propias conclusiones).

Su gran enemigo es ella misma. Indudablemente esta necedad de participar nuevamente influirá en su contra. En su favor debo decir que con tan poco tiempo, no hay una figura externa a UNE que pudiera concitar los apoyos necesarios y llamar al voto popular. Se vuelve tan importante su presencia en el escenario, que si bien se sabe que no ganará, su participación será protagónica. No está indicar que no veo a un TSE promoviendo la cancelación de este partido –aunque debería– por las mismas causas por las que desaparecieron Líder, Patriota y posiblemente desaparezca FCN.

En la siguiente entrega y final, abordaremos las candidaturas de la “violencia organizada reloaded”… Espero nos agarren confesados…

[1] Ya he abordado detenidamente las reformas que harán diferente la próxima elección. Crónica digital jueves 24-7-18

[2] Expresión atribuida a Mario Monteforte Toledo al referirse a la presencia de Mario Solórzano Martínez (ministro de trabajo) en el gabinete de Serrano Elías. Solórzano era el secretario general del Partido Socialista Democrático.

[3] Abona mucho el hecho de que le han construido una imagen de dura, de “dama de hierro”, de estilo Margareth Thatcher.

[4] Tan oportuno recordar al excéntrico artista Salvador Dalí que decía: “Que hablen bien o mal, lo importante es que hablen de mí aunque confieso que me gusta que hablen mal porque eso significa que las cosas me van muy bien. De los mediocres no habla nadie, y cuando lo hacen sólo dicen maravillas.”. Frase 100 % aplicable a la política.

[5] Se debe recordar que en campaña, los finiquitos son condición sine qua non para participar.

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